| Hace sólo unos días volví de Canadá, donde participé en el Yukon Arctic Ultra (YAU), la que es considerada por muchos como la carrera de ultra resistencia más dura del mundo. Bueno, lo de ´por muchos´ es un decir, porque es una carrera poco conocida. Y, en cuanto a su dureza, dudo mucho que exista otra tan extrema como ésta. El año pasado participé en el Marathon des Sables (MDS) y, sinceramente, me pareció mucho menos dura. La media de kilómetros en el MDS es de 42 km diarios; en el YAU son 60 km los que hay que recorrer diariamente por pistas de nieve y con temperturas que este año llegaron hasta los -50°C. De hecho, la organización tuvo que modificar el itinerario debido a las bajas temperaturas y hasta el último momento no sabíamos muy bien qué iba a pasar; si se suspendería la carrera, si se retrasaría unos días, si saldríamos de todas formas... Finalmente se decidió que tomáranos la salida, con -43°C.
Personalmente, fui más pendiente de que no me pasara nada que de la propia prueba. Constantemente perdía sensibilidad en dedos de manos y pies y todo lo que debía protegerme (pasamontaña, gorro, polaina del cuello, mangas del chaquetón...) acababa helado. La mayor parte del trayecto que realicé discurrió dentro de ríos, no por la orilla o margen, sino dentro del caudal... helado, por supuesto. Los ríos Takkini, Pelly y el legendario Yukón son algunos por donde transcurre esta tremenda prueba que acabó conmigo a los cuatro días de iniciarla. Por lo tanto, no pude concluir las 300 millas que debía recorrer en ocho días como máximo. Y no pude finalizarla, sobre todo por el frío, que me fue consumiento día a día hasta dejarme completamente destrozado, tanto física como psicológicamente.
Así que ahora, ya en casa y recuperado del ´trance´, ya pienso en la próxima prueba: Le Grand Raid. Será en octubre próximo en Isla Reunión, situada en el Océano índico, mil kilómetros al este de Madagascar; 150 km de volcanes y zonas selváticas, con 9.000 metros de desnivel positivo acumulado. Se atraviesa la isla de sureste a noroeste. Aún no he comenzado con el plan de entrenamiento, sólo corro 4 ó 5 veces a la semana, de una a tres horas. Pero en unos días me ´pondré las pilas´ e iré ya a tope. Hay que llegar a ocubre lo mejor posible de forma. Le Grand Raid será la tercera y última prueba de las tres que comprenden Proyecto SYR, mi triple desafío.
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